Cómo vencer el miedo al éxito

por Sandra Monteverde

A veces podemos ser nuestro peor enemigo

¿Alguna vez te has encontrado al borde de un gran éxito y has notado de pronto que todo se tuerce y las cosas comienzan a salirte mal? Empiezas sintiendo una sensación de agitación. Los detalles más pequeños te irritan. Las personas más confiables cometen errores que a ti te resultan tan inexplicables como alarmantes y eres incapaz de ver que el problema eres tú.

En ciertas circunstancias de gran tensión te sueles preguntar: ¿podré conseguir lo que me propongo? y lo que es peor: te planteas si en realidad te lo mereces, aunque tienes muy presente el duro camino que tuviste que hacer para llegar hasta allí.

Otras veces se te hace  difícil concentrarte. Te encuentras procrastinando acciones que sabes que te llevarían al éxito. Dices algo estúpido en una reunión importante y acabas reprochándote: ¿qué diablos me está pasando hoy?

¿Qué es el miedo al éxito?

Todas estas situaciones son los clásicos síntomas del miedo al éxito, una condición para la que en realidad nadie está preparado para enfrentar, porque es tan inoportuna como imposible de predecir si aparecerá y cómo se manifestará.

¿Quieres tener éxito?, ¿verdad? Los cierto es que para llegar hasta donde estás ahora, has tenido que sudar sangre, sacrificarte de cien formas diferentes, así que te parece imposible que estés saboteándote a ti mismo, pero si has vivido algunas de las situaciones que mencionamos antes, podemos asegurarte que lo estás haciendo.

Pero no te alarmes, primero intentaremos darte algunas pautas para que entiendas porqué te está pasando esto. El principal problema es que vivimos inmersos en una cultura orientada hacia los triunfadores, por tanto, jamás nos paramos a pensar cuan aterrador puede llegar a ser el éxito.

Estamos acostumbrados a ver al miedo como a un enemigo del que hay que huir, así que hacemos todo lo posible para ignorarlo. Lo que significa que el miedo permanece, pero esta vez en el subconsciente y demostrando que está ahí, con actos tan tontos como los que te comentamos.

Entonces, ¿qué puedes hacer al respecto? A veces todo se soluciona simplemente admitiendo la realidad de que eres un ser humano y asumiendo que tienes miedo al admitir ante ti mismo que estás, de hecho, asustado.

Paradójicamente, esta actitud puede tener el efecto de ayudar a que te relajes. “Está bien, estoy nervioso, lo cual es bastante normal teniendo en cuenta lo que está en juego” (Respiración profunda) “¿Qué es lo siguiente?” Este ejercicio te permitirá enfocarte exactamente en lo que temes y encontrar la manera más eficaz de tratar con la amenaza.

Tipos de miedo al éxito

Pero como este tipo de ejercicios no es válido para todos, te informaremos acerca de cuáles son las tres versiones clásicas del miedo al éxito y una explicación de cómo puedes hace para lidiar con ellas, vencer tus temores y superar el problema definitivamente.

1 – Miedo a no saber lidiar con el éxito

Como señalaba Hugh MacLeod (creativo publicitario y bloguero), el éxito es más complejo que el fracaso. Y cuando se llega a cierto nivel, a veces parece más seguro permanecer en una situación familiar (lo que se denomina “zona de confort) y justificar nuestra actitud alegando que no queremos perder lo que ya tenemos.

Pero lograr el éxito (y este concepto es algo completamente personal que tú mismo debes definir) significa que estarás entrando en territorio desconocido, que quedarás expuesto a críticas y a envidias y que deberás enfrentar nuevas presiones y demandas.

Es muy humano, que ante estas circunstancias te preguntes: si estás dispuesto a aceptar el desafío y a lidiar con el éxito y sus consecuencias. Y seguramente un parte de tu yo interior te dirá que es mejor no arriesgarse; esa es la voz del miedo subconsciente que suele subyacer y que debes vencer.

Qué hacer al respecto:

Aunque la idea del éxito puede ser aterradora, la realidad es te resultará mucho más fácil de enfrentar de lo que tú mismo crees. Si has logrado mantenerte vigente y ser útil durante los tiempos difíciles, probablemente serás capaz de hacer lo mismo con los buenos tiempos.

Y que note quepan dudas de que tendrás que hacer cambios y aprender cosas nuevas, pero debes recordar que eres lo suficientemente creativo y adaptable para hacerlo. Si experimentas dudas recuerda todos los recursos extra que el éxito te aportará:

  • Un impulso a tu confianza.
  • Mayor influencia.
  • Un equilibrio bancario más saludable.
  • Una reputación creciente que abre nuevas puertas.

2 – Miedo de venderse a sí mismo

Existen dos conceptos básicos de “venta”: uno implica que debes dejar de lado tus principios y “vender tu alma al diablo” y el otro es el de venderse como producto exitoso, que es dónde muchos profesionales fallan, por no ser capaces de verse a sí mismos en la cima.

En el primer caso, ten en cuenta que no estarías buscando información en Aulainteractiva si no fueras ambicioso y no quisieras alcanzar la cima y tener éxito, aunque es entendible que no pretendas triunfar “a toda costa” como se dice coloquialmente, especialmente si ello conlleva la pérdida de tu integridad.

En el segundo caso, piensa que quienes suelen tener pánico porque no se creen capaces de tener éxito, aunque sus resultados le digan lo contrario, es porque no confían en sí mismos y por tanto les resulta muy difícil hacerle ver a los demás, cuán exitoso puede ser.

Qué hacer al respecto:

En el primer caso ten presente varias cosas: acepta que nunca vas a complacerlos a todos, asegúrate de sentirte cómodo con las opciones de crecimiento que se te presenten y confecciona un listado de acciones que no estás dispuesto a hacer por principios morales, éticos, religiosos, etc.

En el segundo caso, también debes hacer un listado, pero esta vez coloca en él tus triunfos, enumera todo lo que has conseguido hasta ahora a lo largo de tu carrera y verás que los hechos hablarán por sí mismos y te servirán para fortalecer tu autoconfianza.

3 – Miedo de convertirse en “otra persona”

Debido a que habitualmente colocamos a determinadas personas que nos resultan especialmente exitosas en pedestales y son objeto de nuestra admiración, la idea de convertirse en “uno de ellos” puede resultar tan desalentadora, como inalcanzable.

Esto hace que quien va camino del éxito comience a preocuparse acerca cuanto cambiará su vida y hasta se planteará que quizá termine siendo “otra persona”, alguien que sus amigos, familiares y colegas podrían no reconocer y/o apreciar.

Este temor tiene cierta base en la realidad. Después de todo, si estás satisfecho con la persona que eres ahora, ¿por qué quieres cambiar? te preguntas. Pero observa que esto también se basa en una falsa premisa: que el cambio es simplemente dejar atrás a tu antiguo yo y reemplazarlo por uno completamente nuevo.

Debes saber que esto no es así. En realidad, este cambio será mucho más complejo que eso y dependerá de tus valores y de ti mismo. Hay quienes dicen que ni el dinero ni el poder cambia a la gente, sino que hace que veamos su verdadera cara.

Qué hacer al respecto:

En lugar de pensar en el cambio en términos de sustracción (perder tu propia personalidad) comienza a pensar en ello en forma de adición. Estás a punto de descubrir y desarrollar nuevas facetas de tu personalidad, que van a añadirse a lo que ya eres y al bagaje de experiencias y circunstancias que te son inherentes.

Piensa que tu nuevo rol será emocionante y que despertará en ti el ansia de alcanzar otros retos, pero que no tiene por qué cambiar tu forma de ser, ni tu pensamiento; es más, seguramente tus superiores te han elegido por eso y tampoco querrán un cambio drástico de actitud o de personalidad.

En vez de imaginarte la cima como un lugar inaccesible (donde tú tienes a tus ídolos del éxito), piensa en ella como un sitio desde el cual, si bien las cosas serán diferentes, tendrás más opciones para ser tan generoso, solidario o buena persona, como lo fuiste siempre.

Una reflexión final

Si bien es cierto que experimentar miedo a que un triunfo profesional cambie tu vida es muy normal, existen muchas formas de dominar este primer impulso y que ello no te detenga en tu camino hacia la cima del poder y del éxito.

Todo depende de que en realidad tú desees llegar a esa cima. Si estás decidido a hacerlo, nada ni nadie (ni siquiera tú mismo) podrá impedirlo, así que pon manos a la obra, confía en ti y supera tus miedos.

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