Reestructura cognitiva

por Sandra Monteverde
reestructuración cognitiva

Reduce tu estrés reduciendo tu forma de pensar

En la La confianza es un elemento indispensable a la hora de recorrer el camino del éxito en todos los aspectos de la vida. Quien no confía en si mismo, difícilmente logrará que los demás se fíen de él.

Las personas confiadas inspiran confianza en los demás: su familia, sus compañeros, sus jefes, sus clientes y sus amigos. Y ganar la confianza de los demás es una de las principales formas mediante las que una persona segura de sí misma alcanza sus metas.

Después de todo, la mayoría de las personas son reacias a respaldar un proyecto que está siendo propuesto por alguien a quien se le ve nervioso, inseguro y/o vacilante.

Por otro lado, es posible ser persuadido por alguien que habla a las claras, que tiene su cabeza en alto, que contesta a todas las preguntas con seguridad y que está dispuesto a admitir que no sabe algo.

La buena noticia es que se puede aprender a tener confianza en uno mismo y por ende a que los demás depositen la suya en la persona que se esfuerza por lograrlo y los resultados son sorprendentes, por lo que sin dudas vale la pena intentarlo.

¿Qué tan seguro pareces ante los demás?

El nivel de confianza en ti mismo puede demostrarse de muchas maneras. Es posible saberlo con solo observar por ejemplo tu comportamiento, tu forma de hablar o tu lenguaje corporal.

Pautas de comportamiento

Verifica si estás haciendo lo que crees que es correcto, incluso si los demás se burlan o te critican por ello, o si por el contrario, actúas en base a lo que otros piensan.

Pregúntate si estás dispuesto a tomar riesgos y a hacer un esfuerzo adicional para lograr tus objetivos, en lugar de evitar los riesgos por temor al fracaso o al rechazo social.

Pregúntate

  • ¿Asumes tus errores para poder aprender de ellos y no volver a cometerlos o buscas cómo encubrirlos?
  • ¿Haces las cosas con el fin principal de recibir el reconocimiento ajeno por tus logros?
  • ¿Eres capaz de prodigar halagos a los demás cuando es necesario y aceptarlos con humildad cuando te los brinden, sin vanagloriarte de ellos?

Debes contestarte a ti mismo con sinceridad.

No olvides que la baja confianza en uno mismo puede ser autodestructiva y negativista. Las personas confiadas son generalmente más positivas por que creen en sí mismas y en sus capacidades y ponen todo de su parte para vivir la vida al máximo, al mismo tiempo que afianzarse forma una parte natural de reducción del estrés.

¿Qué es la confianza en uno mismo?

Los dos elementos básicos de la autoconfianza son: la autoeficacia y la autoestima.

Ganamos en autoeficacia cuando nos vemos a nosotros mismos (y a otros) con la capacidad de dominar determinadas habilidades con el fin de alcanzar nuestras metas en cada ámbito. Esta es la confianza que, si aprendemos y trabajamos duro en cada área en particular, nos llevará por el mejor camino aceptando retos y persistiendo en el logro del éxito.

La autoestima es la que nos impulsa a superarnos día a día con la certeza de que merecemos ser felices y somos capaces de lograrlo, aunque los demás nos aprueben o no. Es lo que hace que nos comportemos de manera correcta, sin perder el rumbo de nuestros objetivos ni frustrarnos o despreciarnos cuando tenemos un tropiezo.

La confianza en uno mismo, según nuestra vasta experiencia se construye mediante el establecimiento y el logro de objetivos, en una competencia interior y subyacente. También puede aportar mucho la técnica de las afirmaciones y el pensamiento positivo.

Pasos hacia la construcción de la autoconfianza

¿Existe un método para construir este sentido de confianza en uno mismo, equilibrada y basada en una apreciación firme de la realidad?

La respuesta es Si, pero no es una tarea fácil, ni se logra en 5 minutos. El truco consiste en enfocarse en conseguirlo, tener determinación y constancia y seguir unos pasos orientados a los que metafóricamente llamaremos un “viaje”: preparación, replanteo y aceleración (hacia el éxito).

Paso 1 – La preparación de tu viaje

reestructuración cognitiva 2El primer paso consiste en hacer un balance de dónde te encuentras, visualizar tus objetivos, mentalizarte de la necesidad de hacer este “viaje” y comprometerte a ser consecuente y perseverante durante todo el trayecto.

Cinco cosas que debes hacer

  • Reconoce y valora lo que ya tienes.
  • Haz una lista de tus diez logros más importantes: un proyecto exitoso, una prueba superada, un papel clave en un equipo, algo que haya marcado diferencias en tu vida o en la de otros. Ahora escríbelos en un papel de manera vistosa y elegante.
  • Coloca tu Registro de Logros Personales en un lugar en donde puedas tomarte unos minutos cada tanto para disfrutar de ellos y valorar qué tanto eres capaz de hacer.
  • Piensa en lo verdaderamente importante para ti y en tus metas.
  • Concéntrate en tus objetivos y en lo que quieres lograr con tu vida.

Establecer y alcanzar metas resulta un generador de confianza real. El establecimiento de objetivos es el proceso que se utiliza para fijarse propósitos y medir las posibilidades de conseguirlos.

Al hacerlo asegúrate que tus metas pongan a prueba tu fortaleza, minimicen tus debilidades y sean alcanzables (consulta nuestro artículo de Teoría de la Fijación de Metas). Luego céntrate en dar el primer paso, por nimio y pequeño que te parezca, pero que sea orientado al logro de tus objetivos.

¿Cómo controlo lo que me dice mi mente?

En esta etapa será necesario empezar a gestionar tu mente. Aprende a enfrentar y derrotar ese diálogo interno negativo que puede mermar tu confianza. Plantéate realizar un Análisis FODA personal, para poder resaltar ante ti mismo tu talento y habilidades.
También te aconsejamos ver nuestro artículo sobre las Imágenes Guiadas que puedes usar para crear y utilizar fuertes imágenes mentales de lo que tú quieres lograr, no importa cuán difícil e inalcanzable pueda parece a priori esta meta. Después solo te queda poner el empeño necesario para alcanzar el éxito.

Llegó la hora del compromiso

La parte final de la preparación para el viaje es hacerte una promesa clara e inequívoca a ti mismo de que estarás absolutamente comprometido con tu viaje y que vas a hacer todo lo que esté al alcance de tu mano para poder lograrlo.

Si ya lo estás haciendo y encuentras que empiezan a surgir dudas, lo mejor que puedes hacer para desafiarlas con calma y racionalmente, es hacer una lista de ellas. En cuanto las tengas por escrito, algunas se resolverán por sí solas, ante la evidencia de que son fácilmente superables.

Sin embargo, si se basan en riesgos reales asegúrate de establecer metas adicionales para gestionar estas dificultades adecuadamente. Evalúa de qué manera te están afectando esos problemas y hazte un Plan B; o sea una alternativa para contrarrestar los riesgos puntuales de esas dificultades.

Ni tanto ni tan poco

La autoconfianza que es válida y que te ayudará a alcanzar tus metas es la que resulta de una cuestión de equilibrio. En un extremo, tenemos gente con baja autoestima que no da ni un paso por temor al fracaso. En el otro están los que poseen un exceso de confianza y se arriesgan demasiado.

Si te sientes demasiado cómodo y seguro en tu rol o careces de fe en tus propios resultados, es posible que no quieras dar ningún paso en falso y no intentarás nada que pueda ser riesgoso. Pero si crees que puedes con todo o eres excesivamente optimista, quizá corres riesgos que superan tus capacidades o no te esfuerzas lo suficiente, pensando que todo “estará bien”.

Consejo
Encontrar el punto de equilibrio es fundamental y debe fundarse en tus capacidades y en la realidad.

Paso 2 – Replanteo

Aquí es donde comienzas, muy lentamente, a avanzar hacia tu meta. Ponte en el camino del éxito haciendo las cosas bien: con pequeñas victorias fáciles de alcanzar.

Cuando estás empezando no intentes hacer nada muy elaborado; tu meta no debe ser exclusivamente llegar a la perfección, sino simplemente disfrutar de hacer las cosas simples de la mejor manera. Establece metas pequeñas y alcánzalas.

No te limites a aceptar una solución incompleta, establece cuáles son las habilidades que necesitas para alcanzar tus metas y busca una solución, un programa o un curso que te capacite plenamente para lograrlo; si además te dan un certificado o un diploma, enorgullécete de ello.

Disfruta de tus éxitos y aprende a manejar el fracaso como una forma de enseñanza. Siempre que se hace algo por primera vez se cometen errores. Recuerda el viejo dicho: “Lo que no te mate, te hará más fuerte”.

Paso 3 – Acelerando hacia el éxito

En esta etapa tu autoconfianza ya tiene cimientos sólidos. Has comenzado un curso o ya lo has completado y tienes mucho que celebrar.

Pero no todo es alegría; debes comenzar a afianzarte y a proponerte retos más difíciles para probarte a ti mismo y que tu nivel de compromiso sea cada día mayor. Arriésgate a incursionar en sectores que se relacionen estrechamente con los que ya tienes dominados.

Ten en cuenta que la confianza en ti mismo que has adquirido no te la ha regalado nadie. Tú has trabajado duro para conseguir los resultados y éstos están a la vista.

Solo te queda aprender a manejar tu capacidad de establecer objetivos, de acuerdo con las habilidades que has incorporado.

ConsejoNo pierdas tu conexión con la realidad. Tu nivel de autoconfianza debe mantenerse en los límites adecuados; vigila que no se disparare hacia los excesos. Ten confianza, pero no pierdas las perspectivas ni la humildad.

Una reflexión final

Hay dos cosas principales que contribuyen de manera fundamental a cimentar la autoconfianza: la autoeficacia y la autoestima.

El establecimiento de objetivos es probablemente la actividad más importante que se puede aprender con el fin de mejorar tu autoconfianza.

La confianza es extremadamente importante en casi todos los aspectos de nuestras vidas y las personas que carecen de ella pueden tener dificultades para alcanzar el éxito.

Ponte manos a la obra, tú también puedes lograrlo; solo te hace falta dar el primer paso.

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