Manejo de personas poco sociables

por Sandra Monteverde
trabajo aislado

Cómo obtener lo mejor de los miembros solitarios del equipo

“Nunca he encontrado un compañero que fuera tan sociable como la propia soledad.”
Henry David Thoreau

Diego gestiona un grupo de profesionales altamente cualificados que trabajan muy bien de forma conjunta, cada vez que se les presenta un proyecto en el cual la colaboración es fundamental. Sin embargo, Manuel es la excepción.

En opinión de Diego, Manuel es uno de los miembros más técnicamente cualificado y experimentado del grupo, pero resulta que también es un solitario, un individuo al que no le gusta trabajar con el resto del equipo.

Manuel se concentra y se involucra tanto en sus propias tareas que falta a las reuniones con regularidad y de esa manera pierde la oportunidad de compartir sus ideas o soluciones. En opinión del resto, Manuel es un ser “raro” que puede mostrarse altanero y hasta rozar la grosería cuando se lo presiona.

Debido a su carácter poco social el resto prefiere guardar las distancias, pero si se debe trabajar en grupo surge el conflicto de forma casi predecible; el problema es que Diego quiere que Manuel siga formando parte del equipo pero no sabe cómo integrarlo; en realidad hay veces en las que no tiene idea de cómo tratar personalmente con él.

Las personas poco sociables o solitarias pueden hacer un trabajo brillante. Sin embargo, también pueden afectar a la eficacia de su grupo si no se manejan bien con el resto de sus colegas. En este artículo vamos a ver qué es lo que puedes hacer para lidiar con este tipo de individuos.

¿Qué significa ser poco sociable?

Las personas poco sociables son las que generalmente prefieren trabajar solas. Estos individuos son a menudo talentosos, inteligentes y altamente productivos cuando se les deja trabajar a su ritmo y bajo su metodología, pero tienen poco interés en compartir sus ideas, colaborar o sociabilizar con los demás. Están tan inmersos en su propio trabajo que pueden ser fácilmente catalogados de malhumorados o de “raros”.

¿Solitarios e introvertidos?

A primera vista se puede creer que ambos términos solitario e introvertido significan lo mismo. Sin embargo existe una diferencia entre ambos, aunque puede parecer algo sutil. Mientras que los introvertidos también prefieren trabajar solos y podrían evitar pertenecer a diferentes grupos, a menudo son buenos oyentes y pueden tener un alto grado de inteligencia emocional.

Las personas poco sociables, por el contrario, podrían sentirse completamente cómodas hablando ante un grupo. Seguramente esto se deberá a que se sienten muy seguros de sus propias capacidades, a que pueden ser expertos en su campo y a que saben que son capaces de crear un impacto positivo en los clientes debido a la confianza en sí mismo, el empuje y la energía que reflejan.

Sin embargo es muy posible que carezcan de auto-conocimiento y tengan muy poca inteligencia emocional por lo que son incapaces de ver lo positivo que puede resultar el trabajo en equipo.

¿Cómo saber si tienes una persona poco sociable en tu equipo?

En principio lo que debes hacer si convives laboralmente con alguien problemático es verificar si tiene algunas o muchas de las siguientes características, que son ampliamente demostrativas del carácter y del comportamiento de un individuo poco sociable.

  • Distante, malhumorado o retraído.
  • Desconfiado o dudoso de las capacidades de los demás.
  • Desdeñoso de los plazos y/o de los objetivos del equipo.
  • Un comunicador muy pobre.
  • Insensible y/o carente de empatía.
  • Autosuficiente y capaz.
  • Talentoso, creativo e inteligente.
  • Confianza en sus propias habilidades.

Claramente hay aspectos que resultan muy positivos y otros fuertemente negativos. Ten en cuenta que la personalidad de tu empleado tendrá un poco de ambos, porque de otra forma no habría justificación para haberlo contratado.

Las personas poco sociables pueden poseer una enorme cantidad de talento y de creatividad; pueden producir un trabajo excepcional y ser capaces de llegar a soluciones innovadoras. Sin embargo, también presentan su propio conjunto de desafíos, especialmente cuando su conducta retraída crea fricción dentro del equipo.

Cómo tratar con personas poco sociables

Existen una serie de técnicas que te permitirán obtener lo mejor de esos miembros de tu equipo, que si bien están altamente cualificados y tienen un enorme potencial, son decididamente poco sociables.

Debes intentar saber por qué esta persona es así

Algunas personas podrían demostrar este tipo de tendencias “ermitañas” porque realmente les gusta trabajar solos, mientras que otros pueden mostrar este comportamiento por una razón específica que es importante conocer, porque te ayudará a ser empático con él.

Por ejemplo, el miembro de tu equipo que presenta el problema podría en realidad ser tímido. Si notas que tiene problemas para hablar en un grupo, dale otras oportunidades para comunicarse con el resto del equipo: Programa reuniones más pequeñas o busca que de manera más informal pueda transmitir sus conocimientos e ideas a los demás.

Su falta de interacción con el resto de sus compañeros podría deberse a que carece de buenas habilidades de comunicación. Para ayudarle a superar esto anímale a tomar nuestro cuestionario de comunicación interactivo, con el cual podrá obtener retroalimentación específica acerca de qué es lo que necesita mejorar.

También le podría estimular el desarrollo de las diferentes habilidades de comunicación, la lectura de nuestro artículo orientado a la escucha activa, que no solo le dará pautas de cómo ser más efectivo al hablar y a hacerlo con más soltura, sino que le ayudará a ser un buen oyente.

Es importante tu acercamiento a esa persona poco sociable se base en la empatía y la comprensión y que le dejes muy claro que aprecias su punto de vista, si lo que esperas es que cambie.

Si te basas en estos criterios para tratar su problemática tendrás mayor probabilidad de entenderle y de estructurar tu enfoque adaptándote a sus deseos y necesidades.

Identifica sus fortalezas y debilidades

Para maximizar la productividad de una persona poco sociable dentro de un equipo es fundamental que seas capaz de identificar sus fortalezas y sus debilidades.

Una vez que sepas lo bueno que es y en qué se desempeña mejor, podrás utilizar las estrategias que creas más conveniente con el fin de darle las tareas más adecuadas a su perfil.

Ten en cuenta que los solitarios suelen ser muy competentes en su campo elegido. Dale a esa persona poco sociable un nuevo reto acorde a sus conocimientos y habilidades en cuanto se ponga en marcha un nuevo proyecto y lograrás la mayor eficacia de su parte y al mismo tiempo aumentarás su grado de satisfacción en el trabajo.

Es importante que tengas en cuenta que será ideal darle el tiempo y el espacio que necesita, pero si hay plazos perentorios, compromételo seriamente a cumplir con ellos, dejándole bien claro que su aporte puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso del proyecto y que necesitas por ello que cumpla con lo pactado.

También debes encontrar una manera de trabajar en sus puntos débiles. Evita delegarle tareas que dependen de trabajar con otras personas o busca quien es ese colega con el que podría sentirse cómodo trabajando y que a su vez sería el intermediario ideal entre él y el resto del equipo.

Identifica su motivación

Habla con ese individuo de tu equipo que aparentemente es poco sociable y cerciórate de que realmente le gusta trabajar solo. Algunas personas podrían parecer solitarias, pero puede que en realidad no lo sean sino que simplemente no saben cómo trabajar en estrecha colaboración con los demás.

Siéntate con él y proponle un proyecto interesante del que podría ser parte aunque tenga que trabajar en equipo. Si te parece que la idea no le disgusta, quizá solo necesite unas cuantas pautas de cómo trabajar en grupo.

Obtén más información

Un estudio determinó que los solitarios no son capaces de percibir los muchos beneficios que puede darle a una persona el trabajar formando parte de un grupo. Ten en cuenta esto y piensa cuidadosamente antes de obligarlo a ser parte de un equipo.

Lo que mejor saben hacer los solitarios es trabajar solos, por lo que es fundamental que evites tratar de moldearlo y/o de convertirlo en  algo que no es, porque ello sería muy desmotivador para él y afectaría su rendimiento.

Sin duda habrá ocasiones en las que sea necesario que esa persona deba trabajar en equipo. Ante esta situación la buena comunicación es esencial. Sé honesto acerca de lo que tú esperas que él haga y porqué crees que su participación es imprescindible.

Especifícale durante cuánto tiempo deberá colaborar con el grupo; también déjale muy claro que una vez que dicho proyecto se haya terminado, podrá retomar su propio estilo de trabajo.

Fomenta la comunicación

Uno de los mayores riesgos que se corren cuando se tienen miembros del equipo que podrían calificarse de intempestivos y poco sociables es su falta de comunicación con el resto del grupo. Esto podría hacer que su trabajo sea incompatible con el de los demás o que se dupliquen tareas, lo cual suele devenir en un gran desperdicio de tiempo y recursos valiosos, especialmente si se trata de proyectos grandes.

Esto es por ello que resulta tan importante animar a este miembro del equipo a que mantenga una buena comunicación con sus colegas. Para poder tener un control de cómo se lleva a cabo el trabajo, pídele que te envíe actualizaciones regulares de sus progresos y compromételo a asistir a las reuniones, explicándole que no solo cuentan con sus aportes e ideas, sino que quieren que esté al tanto de los objetivos y la dirección del grupo.

Sin duda, si es una persona poco sociable, no participará de reuniones informales como almuerzos o charlas de sobremesa, así que si en algunas de estas circunstancias hay algún tipo de cambio de planes o de modificaciones en los objetivos, debes hacérselo saber de inmediato mediante un email o un mensaje instantáneo; si le pides compromiso debe sentir que tú eres recíproco en ese aspecto.

Llegado el caso, explícale honestamente que sus tendencias solitarias podrían inhibir la eficacia del grupo. Si olvida participar de las reuniones del equipo, coméntale que su actitud afecta de manera negativa la moral de todos los demás. Pero no olvides recordarle que su presencia también será de gran utilidad. Si quieres que cambie debes saber que esto no será sencillo ni surgirá del solitario de manera espontánea.

Si su comportamiento no afecta a la productividad del grupo, considera si no sería factible que trabaje en un ambiente donde se sienta más cómodo. Quizá podría hacer su tarea desde su propia casa o en caso de que locativamente sea posible no dudes en darle una oficina para él solo.

Deja claros los límites

Cuando se trabaja en una empresa se tienen una serie de derechos, pero también hay que cumplir con determinados deberes y atenerse a unas normas de conducta. Nunca permitas que porque el solitario tenga mucho potencial, sea tratado de forma preferente y diferencial. Una cosa es que trabaje solo y otra muy diferente es que haga lo que le plazca.

Mantén el control sobre su tarea y déjale muy claro que hay una línea de mando que seguir. Y jamás le permitas que sea condescendiente o agresivo con los otros miembros del equipo, porque el resultado es que el respeto que te tienen todos se desvanecerá y perderás tu calidad de líder (que no es lo mismo que ser jefe).

Una reflexión final

Las personas poco sociables prefieren trabajar solas. A menudo tienen mucho talento y son muy inteligentes por lo que son capaces de grandes aportes muy valiosos para una organización.

Sin embargo tienden a resistirse a trabajar en estrecha colaboración con un equipo e incluso podrían causar conflictos por el hecho de que al estar tan centrado en sus propios objetivos se olvidan de plazos y reuniones.

Para tratar a los miembros “intempestivos” y poco sociables del equipo, procura identificar sus fortalezas y debilidades. Utiliza estrategias de trabajo orientadas a potenciar sus fortalezas y mantenlos al tanto de los cambios que puede haber en su equipo fruto de las reuniones informales. Si su comportamiento afecta negativamente el grupo habla honestamente con ellos y explícales qué es exactamente lo que pretendes que cambien.

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