La técnica de la escalera

por Alejandra García Ahumada

Asegúrate de tomar en cuenta las contribuciones de todos los miembros del equipo

Cuando buscamos la solución a un problema específico siempre es recomendable incorporar a los miembros del equipo. Existe una técnica que consiste en realizar esta incorporación de forma escalonada, de ahí su nombre: Técnica de la escalera.

El objetivo perseguido con esta técnica es que todos los miembros del grupo contribuyan en la toma de decisiones de una forma estructurada. Los pasos a seguir para llevar este proceso se mencionan a continuación:

  • Paso 1: El facilitador del equipo debe presentar el problema o tarea a cada uno de los miembros. Hay que darles tiempo para pensar en una solución o alternativas sobre la mejor forma de resolver el problema o tarea. El tiempo de reflexión deberán pasarlo a solas, sin comentar nada con el resto de los compañeros de equipo.
  • Paso 2: Forma un grupo inicial con dos personas e invítalos a discutir el problema/tarea a resolver.
  • Paso 3: Añade a un tercer miembro al grupo inicial. El tercer miembro presentará sus ideas al grupo antes de escuchar las posibles soluciones que los otros dos ya han discutido. Una vez que los tres miembros han expuesto sus soluciones e ideas de manera individual, entonces habrá una discusión grupal.
  • Paso 4: Repite el proceso del paso 3 hasta que todos los integrantes hayan expuesto sus ideas al grupo inicial. Después de cada exposición, debes dar tiempo suficiente para que exista un intercambio de ideas grupal.
  • Paso 5: Llega a una decisión final una vez que todos los miembros del equipo han tenido oportunidad de exponer frente a los demás.

Algunas recomendaciones que debe seguir quien actuará como facilitador y características ideales del mismo son las siguientes:

  • Materiales: Papel y lápices para escribir opciones/ideas para solucionar el problema.
  • Lugar: Recinto con espacio suficiente. Puede ser un salón de conferencias o de clase.
  • Trabajo preliminar: El facilitador debe estar familiarizado con el método y el problema que el grupo requiere resolver. Tener conocimiento preliminar del grupo también es de ayuda.
  • Tamaño del grupo: Se recomienda un máximo de cuatro personas y que al grupo inicial se le otorgue un tiempo de 10 a 15 minutos para discutir.
  • Cantidad de grupos: Si el número de personas excede cuatro, por ejemplo que 12 personas estén involucradas en esta decisión, se recomienda que se creen subgrupos. Para este ejemplo se trabajaría con tres grupos diferentes. Una extensión de este método es que subgrupos cuatro personas se encarguen de diferentes partes del problema.
  • Tiempo óptimo dedicado a este ejercicio: Una hora.
  • Características del facilitador: Que cuente con la capacidad de proporcionar instrucciones claras y de comunicar el propósito del ejercicio. Todo el proceso debe ser guiado por el facilitador.

¿Por qué incorporar a los miembros de un equipo de esta manera?

McFadzean (1999) menciona que en el caso de la Lluvia de Ideas, quizá la técnica más popular de generación de ideas de forma grupal, cada uno de los miembros del grupo está presente en la sesión en todo momento y es posible que aquellas personas que son por naturaleza dominantes intimiden a aquellas personas que son más introvertidas o que quizá no se sienten en confianza para expresar sus ideas.

Otro problema que suele ocurrir durante un ejercicio de Lluvia de Ideas es que los participantes alcanzan una decisión demasiado pronto, sin hacer un análisis acucioso de las opciones. A este fenómeno se le conoce como “Groupthinking” y se debe a que los miembros del equipo se conocen tan bien que sus respuestas son cohesivas. También se ha reportado que la dinámica del grupo puede ocasionar que los involucrados estén mucho más preocupados por encontrar el momento adecuado para hablar que por generar ideas originales.

¿Cuál es la ventaja de este método con respecto a otros métodos grupales? Tanto el método de Grupos Nominales como el método Delphi toman en cuenta las ideas de cada miembro del equipo. Sin embargo, para alcanzar una decisión final, los Grupos Nominales asignan una calificación a cada una de las ideas y con base en esa calificación se alcanza un consenso. El método Delphi tiene como ventaja que no es necesario que los participantes del grupo se reúnan sino que un moderador externo se encarga de reunir las ideas de todos los integrantes del equipo y, con base en éstas, proponer una solución óptima.

En el método de la escalera los integrantes reportan estar satisfechos con la decisión alcanzada no sólo porque las ideas grupales fueron mejores que las individuales, sino porque se llegó a ellas de una forma consensuada. En virtud de lo anterior, suele existir la percepción de que se trabajó excepcionalmente bien con los otros miembros del equipo. Con respecto a la efectividad de los grupos, se ha reportado que aquellos que son dirigidos por un coordinador que desde un principio les comunica los tiempos que se dedicarán a cada actividad, llegan a decisiones de mejor calidad que aquellos que se basan en un sistema computarizado para llevar el tiempo y la coordinación de la actividad.

Una reflexión final

Seguramente reconoces el valor del trabajo en equipo para producir ideas. En Aula Interactiva te hemos proporcionado información sobre una técnica estructurada para resolver problemas en equipo, de forma efectiva y evitando que la dinámica del grupo conlleve una pérdida de ideas valiosas y tiempo en discusiones infructuosas. Te hemos brindado además algunos consejos a tener en cuenta si tuvieras la oportunidad de asumir la posición de facilitador en un equipo que desee aplicar la técnica de la escalera. Ahora ya tienes toda la información necesaria para realizar una búsqueda efectiva de soluciones a los problemas de tu empresa.

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