Imágenes Guiadas

por Sandra Monteverde
Gestión de Tiempo

Manejo del Estrés Mental

Imagínate que estás listo para hacer una presentación ante el equipo ejecutivo de tu organización y de pronto te resulta imposible concentrarte. Te notas nervioso y estresado y cuando intentas ensayar lo que vas a decir, tu mente queda completamente en blanco. Cuanto más esfuerzo haces, peor lo tienes para recordar lo que tú sabes que sabes.

Este truco puede serte de gran ayuda. Tómate un descanso, cierra los ojos y recuerda las últimas vacaciones que tomaste en las montañas. Piensa en la suave hierba donde te detuviste a descansar. Concéntrate en oír el canto de los pájaros, oler el aire limpio y sentir el calor del sol en tu piel. Lentamente comienza a relajarte mientras evocas esta escena pacífica y tu ritmo cardíaco y la respiración se desaceleran. Al abrir los ojos pocos minutos después, te sentirás relajado, sereno y no tendrás problemas para recordar de la primera hasta la última línea de tu presentación.

¿Alguna vez has usado tu imaginación para hacer frente a una situación estresante, compleja o dolorosa? Si es así, debes saber que estabas utilizando un método llamado de las “Imágenes Guiadas” que resulta muy adecuado para relajarse.

En este artículo vamos a estudiar la forma de utilizar las imágenes mentales para manejar el estrés y cómo se puede utilizar esta técnica para hacer frente a situaciones difíciles.

¿Qué es el método de las Imágenes Guiadas?

La imaginación guiada es una técnica de manejo del estrés, en la que el individuo recrea mentalmente a una persona, lugar o un momento que le hace sentir relajado, tranquilo y feliz. Este método es diferente de otros procedimientos ya que se basa en el uso de todos los sentidos.

Por ejemplo, si imaginas que escuchas el canto de los pájaros, que ves las gotas de rocío sobre la hierba, que sientes la brisa en tu piel, que hueles las flores silvestres y que saboreas una bebida fría, estarás utilizando todos tus sentidos, creando una poderosa experiencia relajante que te permitirá tranquilizarte y hacer frente a situaciones difíciles.

Otra variante de este método es crear imágenes mentales de la tensión, de tus distracciones o de tus problemas saliendo de tu cuerpo y mentalmente ponerlos en un cofre con candado y tirar la llave al río.

Existen estudios médicos en los que se ha comprobado que mediante el uso de las técnicas de manejo del estrés y las imágenes de relajación, la presión arterial de los participantes se reduce significativamente.

También se investigó la eficacia de las imágenes en pacientes con cáncer de mama encontrándose beneficios similares: al utilizar las imágenes para hacer frente a su enfermedad, las mujeres experimentaron menos estrés, más vigor y alcanzaron una mejor calidad de vida que quienes no usaron dicha técnica.

Además de estos ejemplos, muchos otros estudios han utilizado con éxito este método de las Imágenes Guiadas para ayudar a los pacientes que sufren de síndrome de estrés postraumático, abuso, dolores post operatorios, depresión y hasta estrés laboral.

Los tres pasos para utilizar las imágenes guiadas

Buscar un lugar tranquilo, elegir el momento a evocar y relajarse, estos son los pasos a seguir. Estudiemos cada uno con mayor detenimiento.

Paso 1 – Busca un lugar tranquilo

Primeramente encuentra un sitio donde puedas sentarte y relajarte. Puede valer un banco del parque, una habitación vacía o incluso tu oficina. Cierra los ojos y respira lenta y profundamente para calmarte.

Paso 2 – Elige el momento a evocar

Una vez que te sientas mas aplacado imagínate a ti mismo en el entorno más tranquilo que pueda ocurrírsete. Es tan válido un lugar imaginario como uno real que tenga un significado especial para ti.
La escena que te imagines será muy personal por lo que debes sentirte atraído emocionalmente por ella.

Por si tienes dificultad para encontrar el momento adecuado para evocar, aquí te ofrecemos algunas ideas:

  • Relájate en una soleada playa tropical, escuchando las olas, bebiendo algo sabroso y excavando con los dedos de los pies en la arena.
  • Siéntate en un cómodo sillón frente al fuego en una remota cabaña rodeada de montañas y nieve, con una taza de chocolate caliente entibiando tus manos y endulzando tu paladar.
  • Colócate junto a una cascada profunda en un bosque, sintiendo la humedad en tu cara y escuchando el ruido del agua y del canto de los pájaros.

Cuantos más sentidos uses al fijar tu imagen, mayor será el impacto y la eficacia de la misma.

Por ejemplo, no sólo imagínate en la cabaña de una montaña remota. Mira a tu alrededor, presta atención a los detalles: fíjate en lo rústico de sus paredes, siente el calor del fuego que arde en el hogar, identifica los toques a tierra, almizcle y savia del humo de la madera, toca la manta acogedora, degusta el chocolate caliente y dulce y mira por la ventana como cae la nieve, lenta y pausadamente. Experimenta la sensación de no tener nada más que hacer que disfrutar de todo eso.

Tu objetivo debe ser sumergirte plenamente en la escena y esto incluye lo que se puede ver, oler, saborear, sentir y tocar.

Consejo:
Ten en cuenta que la primera vez que utilices las imágenes es posible que te sientas extraño y tengas alguna dificultad para abstraerte de todo y concentrarte plenamente en la escena imaginada. Con la práctica esto te será cada vez más fácil, pues tu imaginación se verá fortalecida y serás capaz de entrar en un estado de relajación más rápidamente.

Paso 3 – Relájate

Permanece en la escena elegida de forma tranquila y relajada, disfrutando del momento, durante el tiempo que percibas que es necesario o tanto como tu horario te lo permita. Continúa respirando profundamente y trata de no dejar que se entrometan pensamientos ajenos a tu enfoque.

Cuando estés listo siéntate en silencio y deja que tu mente vuelva a adecuarse al momento y a la situación actuales, pero con la diferencia de que tú te sentirás mucho más relajado y controlado y en disposición de hacer frente a cualquier desafío.

No olvides los Puntos Clave

  • Busca un espacio tranquilo.
  • Respira profundamente, enfócate y usa todos tus sentidos al imaginar la escena.
  • Relájate.

Una última reflexión

Estas técnicas y otras que estén orientadas al control del estrés pueden tener un efecto positivo en la reducción del mismo, pero son de carácter meramente paliativo. Es muy importante tener en cuenta que este mal puede causar graves trastornos de salud, por lo que los lectores deben acudir a la consulta de profesionales sanitarios debidamente cualificados, si tienen alguna preocupación por las enfermedades relacionadas con el estrés o si éste está causándoles dificultades significativas y/o persistentes.

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