Estableciendo credibilidad

por Yolanda Patarroyo
Estableciendo credibilidad

Para generar confianza y resultados de valor

Cuando te dicen: ¡te creo! ¿Qué crees que te están diciendo? ¿Que confían en ti y en que lo que estás diciendo? ¿Que eres confiable?

Son diferentes posibilidades, pero todas llevan a un mismo punto, la confianza que siente quien te escucha, frente a lo que planteas en tu comunicación.

Credibilidad

La credibilidad, de acuerdo a la Real Academia de la Lengua Española, significa que algo tiene “la cualidad de creíble”, independientemente de si es verdad o no.

La credibilidad es uno de los elementos de la comunicación asertiva, ya que quien escucha será receptivo a lo que se le dice y no crea bloqueos para que la información que se le está dando no se quede sin ser recibida.

La credibilidad es un concepto subjetivo que se crea mediante una serie de simbolismos, hechos, percepciones e interacciones e involucra dos partes: el emisor y el receptor.

En la generación de credibilidad hay dos caras como en una moneda y las dos son parte del mismo resultado. Una es que la credibilidad es una consecuencia, es la suma de diferentes aspectos que ha construido consistentemente el emisor y que el resultado de su comunicación así lo transmite; la otra parte, tiene que ver con las percepciones y creencias que tiene el receptor frente al emisor, al mensaje, lugar o momento en que se está recibiendo la información. Es un juicio de valor de una persona sobre otra, respecto a qué tan creíble es su comunicación para ella.

La credibilidad se relaciona con valores humanos, como la veracidad, la fidelidad, la confianza, el conocimiento, la congruencia y honestidad, etc.

Cómo se construye la credibilidad

No se nace con la credibilidad, esta se desarrolla y se “gana” cuando:

  • Se es congruente, es decir, que lo que se hace es lo que se piensa y se dice en tiempo, espacio y forma. Cuando algo “no encaja”, no se genera credibilidad, sino una sensación de falsedad y vacío.
  • Se es consistente, por que se mantiene una línea de pensamiento y acción en el tiempo.
  • Se cumple lo que se promete.
  • Se es veraz consistentemente. Quien no es veraz de esta manera, tarde o temprano, verá derrumbarse su credibilidad y perderá la confianza de quienes han creído en el o en ella.
  • Se actúa con honestidad. Nadie que pretenda ser creíble, puede comportarse de manera doble o conveniente únicamente para sí mismo/a.
  • Se tienen los resultados de lo que se propone.
  • El lenguaje no verbal espresa lo mismo que dicen las palabras.
  • Se transmite y actúa con seguridad. La vacilación genera más dudas.
  • Se reconoce un error y si se puede, se enmienda.
  • Uno confía en sí mismo, en sus valores, en sus talentos y conocimientos, en sus acciones, en sus sueños. Así lo transmite y así lo vive.

Hay personas que sin proponérselo generan credibilidad, porque con sus acciones, palabras y sentimientos han “demostrado” que es una persona en quien confiar, es decir, que es confiable.

La credibilidad en el mundo empresarial

Así como las personas con sus hechos y dichos pueden generar credibilidad, las empresas también.

Recuerda que las empresas son desarrolladas por personas y sus actos le transmitirán a su personal, al mercado y a su entorno, si se puede confiar en ella o no.

La credibilidad que tengan los colaboradores en la  empresa, en los  procesos, en las personas y en las políticas de ésta, definirán el clima laboral, la creatividad y los resultados.

De igual manera, el grado de credibilidad que tengan sus asociados externos, como son los  proveedores, los clientes, la sociedad y el estado, determinarán el apoyo y respaldo que reciba de estos.

Credibilidad  y liderazgo

Con respecto al liderazgo que se observa y vive en la organización en sus diferentes niveles, hay tres aspectos que son importantes y se deben tener muy en cuenta, porque de la manera en que estos factores se presenten, se transmitirá credibilidad o no. El líder debe tener tres características: competencia, integridad y carácter y buen trato.

  1. Competencia: ¿Qué tan competente es? ¿Tiene resultados?
  2. Integridad y carácter: ¿Es honesto? ¿Cumple sus promesas? ¿Sigue y hace seguir las normas y procedimientos de la empresa?
  3. Trato: ¿Trata a todos por igual? ¿Utiliza su posición para beneficio personal o actúa con responsabilidad y buen juicio? ¿Es humilde o prepotente?

La confiabilidad como estrategia de posicionamiento en el mercado

Para posicionarse en el mercado no es suficiente con tener productos y servicios competitivos, por más  que satisfagan necesidades y solucionen problemas a sus clientes y colaboradores; también es necesario que estos tengan confianza en ella, ya que la gente prefiere hacer negocios con personas y empresas confiables.

Los clientes quieren negociar con empresas que cumplan lo que ofrecen, que le responden por la garantía en el caso de ser requerida, que tratan bien a sus empleados y son responsables y cuidadosas del medio ambiente.

Los colaboradores, de igual manera, prefieren trabajar en y con organizaciones que cumplen con sus compromisos y obligaciones pactadas, que brindan un trato digno, amable y un medio de desarrollo personal y profesional.

Si una empresa quiere posicionarse de manera confiable, sus actos tienen que ser congruentes y oportunos con sus postulados. Esto lo debe hacer siempre, en todo momento, en todo lugar, ya que la  credibilidad se construye paso a paso, momento a momento, permanentemente y se pierde en un instante, en una acción inapropiada, siendo muy difícil y/o costoso recuperarla, ya sea de un hijo, un amigo, un cliente o una comunidad.

Consecuencias de generar credibilidad

Cuando una persona o empresa transmite credibilidad en lo que hace, dice y siente, genera a su alrededor, confianza, tranquilidad y certeza.

La persona confiable, atrae y genera armonía, oportunidades, apoyo y genera en otros individuos el deseo de estar a su lado, lo cual le vuelve una persona más valiosa para su entorno.

La empresa confiable, genera confianza en el mercado, lo que lleva a que el mismo adquiera sus productos o servicios; los empleados o colaboradores desearán continuar allí; la comunidad le dará su respeto y respaldo y los proveedores y aliados de valor le concederán créditos, avales y otros recursos, que le son necesarios para su crecimiento y desarrollo.

Una última reflexión

Si tú quieres influir en otros, lograr metas, atraer gente valiosa a tu alrededor y ser una persona provechosa, un punto de referencia y un ejemplo positivo para otros, es importante que trabajes en tu credibilidad. El primer paso es que confíes en ti mismo, en quien eres, en lo que sientes, piensas y haces. Esta fuerza la transmites a tu entorno y de esa forma le imprime un sello personal a tu devenir diario.

La credibilidad se construye en la convivencia e interacción, paso a paso, momento a momento, acción tras acción. Pero recuerda que se puede perder en un solo momento, en una palabra o en un acto.

Ser confiable es el mayor activo, después de la vida misma, de una persona u organización, en cualquier momento y en cualquier lugar.

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