El Principio de Peter

por Alejandra García Ahumada

“La nata subirá y después se echará a perder”

La frase con la que introducimos este artículo es la explicación que Laurence Peter introdujo en 1968 para resumir de la forma más simple posible la idea detrás del principio que lleva su nombre. En términos más formales significa: “Dado un determinado período dentro de una organización jerárquica, cada empleado asciende y se mantiene en su nivel de incompetencia”. Esto es, cada empleado será ascendido continuamente mientras resulte competente; sin embargo, existirá un puesto después del cual no será ascendido porque le resultará demasiado demandante. Existen innumerables adaptaciones de este principio y explicaciones al fenómeno que ocurre cuando una persona recibe un ascenso y su desempeño no es el esperado.

Una posible explicación es que la persona que llega a un nuevo puesto no cuenta con las habilidades que le demanda su nueva posición, pese a que ésta sea, quizá, la ruta de carrera considerada como ideal dentro de la compañía. Otra posible explicación es que, una vez que se ha alcanzado el ascenso, el empleado entra en una especie de “zona de confort” y su esfuerzo no será el mismo que cuando se encontraba trabajando para alcanzar el anhelado ascenso, lo cual quizá no ocurriría si la posición en jerarquía más alta fuera ocupada por un candidato externo.

Otros autores incluso sugieren que un esquema de asignación de ascensos al azar funcionaría mejor que el que siguen la mayoría de las empresas cuando reclutan “desde adentro”, es decir, cuando la empresa ocupa a los empleados que han probado su valía en la empresa al ocupar los puestos más bajos en el organigrama. Las posibles explicaciones que hemos presentado aquí pueden darte una idea de la forma en la que puedes resolver este problema, ya sea que tengas a tu cargo el área de Recursos Humanos, seas una persona en busca de un ascenso o incluso alguien que ya ha sido ascendido.

En el caso de ser parte del departamento de Recursos Humanos, es muy probable que estés familiarizado con este fenómeno. Si no tienes más remedio que seguir la práctica de llenar una posición utilizando el talento ya disponible dentro de la organización, a continuación te presentamos una serie de situaciones en las que aparece el principio de Peter. Conocer estos escenarios de antemano facilita el planteamiento de soluciones específicas:

  1. Falta de ajuste entre los conocimientos, cualidades y habilidades del candidato a ser ascendido y aquellos requeridos en la nueva posición: En este caso puede considerarse un período de entrenamiento antes de que al candidato le sean asignadas sus nuevas responsabilidades.
  2. Falta de ajuste entre la persona y el grupo al que se incorpora: Ya sea porque el valor que le da el candidato al logro de los objetivos de crecimiento como parte del equipo de trabajo no es el mismo que prevalece en el grupo; también es posible que el candidato, siendo introvertido, se incorpora a un grupo donde todos los miembros tienen un alto nivel de extroversión. Sea cual fuere el caso, no se podría negar un ascenso al candidato, pero la persona encargada de decidir entre dos o más candidatos con habilidades y antigüedad similares puede tomar en cuenta estos factores para decantarse por alguno de ellos.
  3. El candidato al ascenso tiene poca conciencia de su comportamiento hacia los demás: Se ha demostrado que aquellas personas que supervisan constantemente su comportamiento al convertirse en líderes dentro del equipo del que forman parte, tienen mayores probabilidades de ser evaluados de forma positiva por sus compañeros. En este caso, las personas que ofrecen el ascenso, o el mismo departamento de Recursos Humanos, podrían sugerirle al candidato que implemente esta táctica al asumir la posición de liderazgo.
  4. Existe una falta de ajuste entre un empleado y su nuevo supervisor: Esta circunstancia no puede ser atendida por el departamento de Recursos Humanos, sin embargo, el candidato al ascenso puede hacer uso de su labor de convencimiento para modificar la percepción de su supervisor. Es la percepción de similitud entre el supervisor y supervisado por parte del supervisor la que juega un papel primordial, ya que se ha demostrado que esta percepción influye en las evaluaciones de desempeño.

Si estás en la búsqueda de un ascenso, tomando en cuenta que la ocurrencia del Principio de Peter es inevitable, quizá te convenga detenerte a pensar qué tanta relación existe entre las habilidades que posees, desarrolladas en tu puesto actual, y las habilidades que son requeridas para el puesto que tienes en la mira. En otras palabras, es mucho más probable que tengas un mejor desempeño si el nuevo puesto requiere que desarrolles capacidades relacionadas con las que ya tienes y si se trata de una posición en la que puedas aplicar tus fortalezas.

No obstante, si hubiera una divergencia considerable entre estos dos tipos de habilidades, pero consideras que aprendes rápido y los beneficios de este ascenso en términos de prestaciones y prestigio compensan la pérdida de la oportunidad de realizar actividades en las que eres particularmente bueno(a), entonces deberías correr el riesgo. El consejo que te podemos ofrecer es que hagas todo lo posible por averiguar las habilidades requeridas para el puesto y hagas un análisis minucioso de lo que puedes ofrecer y de los aspectos en los que tendrías que trabajar.

Si la decisión ya ha sido tomada y al momento de leer esto ya te encuentras en una nueva posición, entonces te conviene considerar los siguientes consejos:

  • Busca un entrenador de carrera. Un primer paso es pedir a amigos y/o colegas en los que confíes que evalúen tus fortalezas y debilidades, aunque el resultado sea desagradable, y seguir sus consejos.
  • Otra fuente son los mentores que trabajan en la misma compañía o industria. Algunas empresas promueven estos esquemas de mentoring, pero si no es tu caso seguramente puedes buscar a través de asociaciones profesionales o empresariales.
  • Una tercera opción es buscar el entrenamiento ofrecido por tu empresa. Los foros profesionales especializados en tu área y los cursos adaptados a trabajadores de tiempo completo son muy buenas opciones.

Una reflexión final

En Aula Interactiva te hemos presentado el Principio de Peter. Ahora sabes que existen situaciones que pueden dar lugar a que las personas sean percibidas como incompetentes aun cuando no sea del todo su responsabilidad. Tanto si está en tus manos decidir a quién otorgar un ascenso, como si estas persiguiendo uno, el conocer las situaciones que dan lugar a que surja el Principio de Peter te dan la pauta para desarrollar la estrategia más conveniente para conducir el departamento a tu cargo o tu propia carrera.

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