El estrés y los pensamientos

por Yolanda Patarroyo
estrés y los pensamientos

Factores de bienestar o malestar

Si quieres, puedes aprender sobre el estrés y los pensamientos mediante un vídeo.

El estrés, conocido como la enfermedad del siglo XXI y catalogado por la Organización Mundial de la Salud como una pandemia, tiene como una de sus fuentes de origen los pensamientos y las actitudes negativas, factores que llevan a que un individuo, ya sea hombre, mujer o niño, responda de manera desempoderante a las diversas situaciones que enfrenta diariamente, afectando de forma negativa todas las áreas de su vida.

En este artículo vamos a abordar los elementos que intervienen en el planteamiento anterior, es decir los pensamientos, las actitudes y el estrés, en sus contenidos y alcances. De igual manera, te presentaremos algunas estrategias de manejo personal, para que tu vida sea más equilibrada, efectiva y feliz.

Estrés

El estrés es un conjunto de alteraciones físicas, emocionales y psicológicas, que se producen en el organismo como respuesta de defensa ante situaciones que el individuo percibe como amenazantes o de demanda de atención permanente, lo cual causa tensión y desgaste.

Las causas del estrés son variadas. Dependen del individuo, de su forma de pensar, de su actitud ante las diferentes circunstancias de la vida y de su situación y entorno actual. Cualquier cambio en el pensamiento o a nivel emocional puede generar estrés.

Numerosas investigaciones han demostrado que la verdadera y profunda causa del estrés psicológico-emocional está en nuestros pensamientos negativos, que afectan la forma de percibir, evaluar y enfrentar una situación.

Miremos algunos ejemplos que sostienen este planteamiento.

Nos estresamos cuando pensamos que:

  • Algo o alguien puede causarnos un daño o alteración importante, bien sea física, social, financiera o emocional. Por ejemplo, si en la empresa están en plan de reestructuración, el individuo puede ver amenazada su permanencia, si no ha evaluado otras opciones en caso que esta situación le toque vivirla realmente o para su evolución y desarrollo profesional.
  • Se presenta un problema desconocido ante el cual no se está preparado.
  • Se piensa en la muerte o enfermedad, tanto de uno mismo como de un ser amado.

En la vida, todos y cada uno de nosotros está expuesto a diferentes situaciones de estrés, pero es el individuo quien con su forma de pensar, su actitud y su comportamiento, la enfrentará como una amenaza o una oportunidad.

Los pensamientos

El pensamiento es una de las características que distingue al hombre de los demás seres de la creación. Es lo que lo ha llevado a la luna, pero también lo ha llevado a los estados más tristes que pueda vivir un ser humano.

Siendo seres en evolución y con la necesidad de avanzar y progresar es importante que entendamos y comprendamos el pensamiento y su alcance y que lo hagamos nuestro amigo, para que trabaje a favor de nuestros sueños y metas.

Un adagio popular dice: “De acuerdo a como sean tus pensamientos, así serán tus resultados”

Partiendo de la base de que el pensamiento es el inicio de la cadena de los resultados y de la calidad de vida que tiene el ser humano, es importante conocer y tomar conciencia de los pensamientos que tenemos día a día, segundo a segundo y como estos nos pueden afectar positiva o negativamente.

Pero, ¿qué es un pensamiento?

Veamos algunas definiciones y expresiones que nos mostrarán lo que es un pensamiento:

  • Wikipedia define al pensamiento como: “un producto elaborado por la mente, que puede aparecer por procesos racionales del intelecto o bien por las abstracciones de la imaginación”.
  • Sigmund Freud lo expresa así: “El pensamiento es un manejo experimental de pequeñas cantidades de energía, cual un general que ubica piezas en miniatura sobre un mapa, antes de mandar sus tropas al ataque”
  • El Dr. Frank Crane lo plantea de la siguiente manera: Nuestros mejores amigos y nuestros peores enemigos son nuestros pensamientos. Un pensamiento puede hacernos mejor que un médico, un banquero o un amigo fiel. También nos puede hacer más daño que un ladrillo”.
  • Ralph Waldo Emerson dice: “El pensamiento es la semilla de la acción”.

Tipo de pensamientos

Todos los seres humanos pensamos, pero cada uno lo hace de manera diferente. Influye la genética, el entorno y las experiencias que vivimos.

De acuerdo a su contenido, procesos, metodologías y finalidades,  los pensamientos se clasifican de diferentes maneras. Sin embargo, para el tema que nos atañe, solo vamos a darle una mirada a los pensamientos por su contenido y poder.

  • Positivos: su contenido es bueno, agradable y de empoderamiento.
  • Negativos: se expresan de manera peyorativa y desempoderante.

El tipo de pensamiento que predomine en nosotros determinará la dirección y los resultados que viviremos.

La historia que a continuación te contaré, te demostrará la veracidad de la afirmación anterior:

Estaban el abuelo y el nieto paseando por el bosque y el abuelo le preguntó al niño: “¿quieres saber cuáles son los dos animales más importantes del reino?”, a lo cual el niño respondió: “claro abuelo, dime cuáles son.” El abuelo le dijo: “en tu reino, hijo, existen dos lobos que determinarán quien serás en la vida y estarán en permanente lucha; uno te dirá: tú puedes, lo mereces, sé que lo lograrás; el otro te dirá: no puedes, quien te crees que eres, tú nunca tendrás éxito, recuerda tu historia”. En este punto, el abuelo guardó silencio y el niño le preguntó pensativo: “abuelo y ¿cuál lobo ganará?”. El abuelo le respondió, “ganará aquel al que tú alimentes”.

¿A cuál alimentas tú? ¿Cuál ganará en tu reino?

El discurso interior que tiene una persona y que luego se exterioriza a través del lenguaje, de las actitudes y de las acciones, es lo que lleva a clasificar a las personas en positivas o negativas.

El poder de los pensamientos

Somos lo que pensamos y nuestros resultados en cualquier área de la vida, son de la calidad de nuestros pensamientos

Para ampliar un poco más sobre el poder del pensamiento en el ser humano  reflexionemos sobre el famoso axioma: “el pensamiento genera una emoción, la emoción genera una acción y la acción un resultado”.

  • Factores puntuales del poder del pensamiento

El pensamiento refleja y determina el lenguaje, lo cual lleva a la siguiente conclusión: el lenguaje precisa del pensamiento y lo ayuda a hacerse cada vez más concreto y amplio a la vez.

El pensamiento se conserva y se fija a través del lenguaje. De ahí la importancia de la forma cómo hablamos, incluyendo en este aspecto el diálogo interno.

El lenguaje transmite los conceptos, juicios y raciocinios del pensamiento.

A través del pensamiento se puede reflexionar y la reflexión resultante, puede cambiar la orientación del pensamiento. Llegar a los diferentes estados de conciencia requiere de este proceso.

El pensamiento afecta la fisiología del cuerpo y esta puede cambiar la orientación del pensamiento. Veamos un ejemplo: una persona que tiene pensamientos negativos como “yo no puedo”, “no soy capaz” y/o “todo me sale mal”, reflejará decaimiento en su expresión corporal y su sistema inmune se deprimirá, entre otros efectos. Si una persona tiene carencias de minerales o de hormonas, por ejemplo, se puede tornar deprimida sin una causa aparente.

Para concluir este tema, veamos lo que John Roger (coautor del libro “No se puede dar el lujo de un pensamiento negativo”), plantea sobre el poder del pensamiento: “Una serie de pensamientos cuidadosamente orquestados tiene un impacto significativo sobre el cuerpo, la mente y las emociones”.

Te pregunto entonces: ¿qué música quieres tocar, oír y bailar con tus pensamientos?

  • Influencia de los pensamientos en el cuerpo y las emociones

Los pensamientos provocan reacciones en el cuerpo. Esto lo puedes constatar realizando un sencillo experimento: piensa en un limón grande y jugoso, imagina que lo cortas por la mitad, le sacas las semillas con la punta de un cuchillo, lo hueles, exprimes el limón en tu boca y degustas el jugo. ¿Qué sentiste mientras leías este ejercicio? Si tú eres como la gran mayoría, tus glándulas salivales se habrán activado con solo pensar en la idea del jugo de limón. En este ejemplo no hubo acción real, solo hubo pensamientos que generaron reacciones en tu cuerpo.

Los pensamientos tienen influencia sobre las emociones. Al igual que en la comprobación anterior hagamos un experimento que demuestre esta aseveración: piensa en algo que te guste mucho, ¿qué sientes? Ahora piensa en algo que te desagrade en grande, ¿qué sientes? Nuevamente, piensa en algo que te guste mucho, ¿qué sientes nuevamente?

Ahora, imagínate en tu lugar favorito en la naturaleza, ¿dónde es? ¿Una playa, la cima de una montaña o en la pradera por la cual atraviesa un río? Tómate tu tiempo, recuéstate en el suelo, cierra los ojos, siente como te cae el sol  y como el viento roza tu cuerpo, huele el aire puro y escucha los sonidos que hacen los animales, el viento, el río o el mar. ¿Cómo te sientes? ¿Más relajado? ¿Con deseos de seguir ahí?

¿Te das cuenta que si cambias tus pensamientos, de inmediato cambian tus emociones? ¿Sentiste que con solo imaginar puedes cambiar tus emociones y la fisiología de tu cuerpo? Esto sucede tanto con los pensamientos positivos y de agrado, como con los negativos o desagrado.

Ahora bien, cuando tú tienes pensamientos y emociones positivas como alegría, felicidad, realización, logro, valoración, agradecimiento o éxtasis, tu cuerpo genera sustancias tales como la endorfina, que te aumentan la energía, el metabolismo y otros procesos fisiológicos, mentales y emocionales, que le ayudan al cuerpo a sentir más bienestar, armonía, motivación y alegría e incluso llega hasta procesos de sanación.

Grenville Kleiser dice al respecto: “Cada buen pensamiento que tienes, está contribuyendo al resultado final de tu vida”.

La mala noticia es que cuando tienes pensamientos y emociones negativas como el juicio, la desvalorización, la desconfianza, la ira, el enojo o el fastidio, estas generan en el cuerpo la segregación de sustancias como el cortisol y la adrenalina, que producen efectos nocivos y mortales en el cuerpo y en las emociones, tornando al individuo más vulnerable a la enfermedad, la fatiga, la desmotivación, la agresividad, la disfunción sexual e incluso puede llevarle a la muerte.

La gran mayoría de los pensamientos negativos son distorsiones de la realidad, que generan alteraciones en la actitud y en el comportamiento y por ende, en los resultados.

John Roger, ya citado frases atrás, expresa magistralmente los efectos del pensamiento negativo: “El pensamiento negativo siempre es costoso, nos afecta mental, emocional y físicamente por lo que uno no puede darse el lujo de tener un pensamiento negativo”.

Actitud

Según Wikipedia: “la actitud es la forma de actuar de una persona” o sea el comportamiento que adopta un individuo en su quehacer.

La psicología afirma que: “las actitudes constituyen valiosos elementos para la predicción de conductas”. Tener en cuenta este concepto y desarrollar una inteligencia social favorable te llevará a resultados positivos en tu vida.

De igual manera en la literatura social y psicológica se encuentra que: “la actitud se refiere a un sentimiento a favor o en contra de algo”, llámese situación, personas, comportamientos, etc., manifestándose  en su forma de  hablar y de actuar.

Por ello es común encontrar declaraciones como: “esa persona tiene una actitud negativa o esa persona tiene una actitud positiva”.

Relación entre pensamientos y actitudes negativas

Al ser el pensamiento el predecesor de la actitud y ésta del comportamiento, es natural y fácil predecir cuál será el comportamiento de una persona ante una situación dada.

Veamos a continuación algunas caracterizaciones negativas de las personas, de acuerdo a su dialogo dominante, su actitud y comportamiento.

  • El extremista: como su nombre lo indica, su pensamiento dominante es el que se va hacia los extremos. El piensa y percibe su realidad en términos de blanco o negro, no hay otros colores en su mundo, es todo o nada. No concibe los puntos intermedios. Es común escucharle decir: “siempre es lo mismo”, “nunca va a cambiar”, “todo está mal” “siempre me va mal”, “nunca tengo éxito”, “nada me sale bien”.

La persona que se expresa de esta manera, se comporta de manera rígida e inflexible.

  • El alarmista: se ha convencido que es mejor estar prevenido porque “siempre puede pasar lo peor”. Hace comentarios como: “es mejor no salir, el cielo está oscuro, seguro va a llover” o “con la economía como está, es mejor no invertir porque podría perder mi dinero”.

Es desconfiado y con estos comentarios y comportamientos se cierra a las relaciones y oportunidades.

  • El detallista: como su nombre lo indica se fija en un solo detalle e ignora el conjunto. Generalmente se fija en lo que falta, está mal, incorrecto o incompleto.

Su comportamiento habitual es de crítica y queja.

  • El modesto: no reconoce características, valores o actuaciones positivas de su parte. Al contrario, aumenta lo negativo que cree tener. Al escuchar de otras personas aseveraciones positivos sobre él, se incomoda y hace comentarios que disminuyen lo que le han expresado. Ante un halago por algo que hizo bien es normal escucharle: “no fue nada, otro lo hubiera hecho mejor”.
  • El juzgador o calificador: es rígido y fuerte en sus comentarios y comportamientos. Se expresa en términos de correcto o incorrecto, de acuerdo a sus propios parámetros.

Se pueden identificar por expresiones como: “los niños no deberían hacer eso”, “esa persona no se comporta de manera digna” o “una mujer no debería salir sola a una fiesta”.

Su apariencia es de enojo y ceño fruncido, su voz es dura y dictatorial.

  • El terco: no acepta otro punto de vista que contradiga el de él. Siempre tiene la razón.

Con frecuencia ni siquiera escucha a las personas que están de acuerdo con él.

  • El vidente: sabe y está seguro de lo que le va a pasar. “Seguro me van a rechazar”, con lo cual se cierra a las oportunidades reales que se le presenten.
  • El iluso: no asume la responsabilidad de sus decisiones y actuaciones, él espera que las cosas se arreglen de alguna manera.

Al tener este tipo de pensamientos y actitudes limitantes, el cuerpo entra en estado de agresividad, defensividad, llevando al individuo a desequilibrios que pueden poner en peligro la salud y la vida misma, así como al deterioro de relaciones, pérdida de oportunidades y de la calidad de vida que se merece.

Estrategias de superación del pensamiento negativo

Hay ciertas tendencias médicas -las holísticas- que aceptan que los pensamientos negativos pueden generar enfermedades y que una de las formas de mejorar ésta es mejorando los pensamientos.

Cuando el individuo acepta que sufre una enfermedad o está en una situación que puede mejorar y expresa su deseo de sanación o superación, como sucede con las adicciones (el alcoholismo o la drogadicción), comienza su proceso de curación.

Lo que hemos hablado hasta este punto sobre las consecuencias nefastas del pensamiento negativo y cómo se pueden superar, Shakespeare en su obra Macbeth, lo expone magistralmente:

Macbeth: “¿No sabes curar su alma, borrar de su memoria el dolor y de su cerebro las tenaces ideas que le agobian? ¿No tienes algún antídoto contra el veneno que hierve en su corazón?”

Médico: “Estos males solo puede curarlos el mismo enfermo.”

Y Steven Covey, autor de “Los 7 hábitos de la gente altamente eficaz” dice: “Si crees que el problema está ahí fuera, para. Ese pensamiento es tu problema”

Con base en lo aquí expuesto te presentamos algunas estrategias para abordar la  superación del pensamiento negativo:

  • “La mejor arma contra el estrés es la habilidad para elegir un pensamiento positivo sobre uno negativo” (William James).
  • Si has reconocido que tienes algún tipo de pensamiento negativo es importante que sepas que cuando trabajas en mejorar alguna de las áreas que te estén afectando en este momento, como la salud, las relaciones sociales o laborales, en ese momento comenzarán a mejorar las otras. Todo en ti está interconectado contigo y con otros: tus pensamientos, tus emociones, tus actitudes, tus valores y tus comportamientos. Por ello, si actúas sobre una, las otras recibirán su efecto.
  • John Roger: “La curación es muy sencilla: 1. Pase más tiempo enfocándose en las cosas positivas de su vida (acentúe lo positivo); 2. Pase menos tiempo pensando negativamente (elimine lo negativo); 3. Disfrute cada momento (aférrese a lo afirmativo)”.

Tips para mejorar

  • Para superar el diálogo interno, cuando tu vocecita te dice: “tu no podrás, nunca lo has hecho”:
    • Reconócela y háblale: respóndele: gracias por protegerme pero quiero decirte: ¿y qué tal si puedo?
  • Manifiesta lo opuesto: lo voy a hacer, sé que puedo.
  • Utiliza una banda elástica en la muñeca de tu mano: debe quedarte justa, pero sin apretar y cada vez que oigas la vocecita negativa, tú halas la banda. Esto va a doler pero es una alerta y te ayudará a la toma de conciencia.
  • Realiza una Acción física: salta, canta o baila.
  • Comienza un proceso de aceptación del maravilloso ser que eres:
  • Sé más condescendiente contigo mismo, no te exijas ni te juzgues tan duramente. Eres un ser humano en proceso de evolución, no tienes por qué saberlo todo y te equivocas en algunas ocasiones. Y está bien que así sea.
  • Piensa mejor de ti mismo, recuerda todos tus logros, por más pequeños que estos sean.
  • Aprende a perdonarte y a perdonar a los demás por los errores que son parte de nuestra naturaleza y/o porque tú o ellos no cumplieron tus expectativas.
  • Desarrolla tu capacidad de autoconciencia, pregúntate ¿esto para qué me sirve? ¿a dónde me lleva? ¿por qué estoy pensando esto, si no es cierto?
  • Por favor, relaciónate con gente proactiva, no con gente que anda preocupada y enojada permanentemente.
  • No mires los noticieros amarillistas como un hábito. Estos están cargados de alarmismo y fatalismo (esto es lo que vende).
  • Haz ejercicio y en lo posible meditación diaria.
  • Estudia y utiliza un lenguaje positivo.
  • Siempre piensa que eres un ser perfecto y que dentro de esa perfección es válido que te equivoques y que los demás también lo pueden hacer.
  • Entiende que has creado un camino neuronal de pensamientos negativos y que estás en un proceso de mejoramiento, por lo que es muy posible que recaigas al principio con más frecuencia, pero poco a poco y a medida que vas tomando conciencia, cada vez será menor, hasta que te des cuenta que ya eres un maestro del pensamiento positivo.

Vídeo sobre el estrés y los pensamientos

Última reflexión

Teniendo en cuenta las definiciones y planteamientos anteriores, vemos que el pensamiento tiene el poder de crear, pero también de destruir, de sanar y de enfermar, de llevar al ser humano a las inmensidades de sus capacidades, pero también de hundirlo en las profundidades del desconsuelo.

Si el estrés tiene un origen claro (el pensamiento negativo) y éste se puede curar y superar, es vital que quien lo padezca tome conciencia de esta situación y haga un compromiso de vida con el mismo.

El verdadero poder personal se encuentra en la forma en la que manejes tus pensamientos y emociones, a fin de usarlos para hacer algo proactivo y  empoderante para ti y como planteamos anteriormente, para que afecte positivamente tu entorno.

El secreto de una vida balanceada, plena y feliz está en nuestra forma de pensar positiva y proactivamente.

Si te ha parecido interesante, puedes compartirlo en redes sociales: