¿Es el coaching una moda?

por Adriana Ugalde

Aprende a ser un buen coach

En los últimos años es muy común encontrar gurús del coaching en cada esquina, todos hablan de cómo sus técnicas pueden ayudar a tu desarrollo como profesional y cómo puedes ser más eficiente gracias a su asesoría.  Pero ¿sabes en realidad lo qué es el coaching? ¿Para qué sirve un coach?

No debes avergonzarte si no sabes cómo definir qué es un coach o para qué sirve el coaching. Muchos incluso piensan que es poco más que una moda, pero la verdad sea dicha, el coaching tiene fundamentos muy sólidos y realizado de forma adecuada puede ser realmente efectivo.

¿Qué es el Coaching?

Podemos englobar dentro del coaching aquellas actividades orientadas a desarrollar las habilidades de otras personas con el fin de potenciar su desempeño. Sin embargo, también podemos hablar de coaching cuando nos referimos a aquellas actividades que buscan “tratar” con situaciones problemáticas o que representan un reto para quien las enfrentan. Todo esto con el fin de evitar que estas situaciones se conviertan en grandes problemas.

Un coach viene a ser una especie de “consultor” o “asesor”. En una sesión de coaching, en principio, quien ejerce como coach entabla una “conversación” con el “asesorado”. Ponemos estas palabras entre comillas, básicamente porque no existe una traducción apropiada para par los términos coach y coaching. El coach, a diferencia de un asesor tradicional, no te va a dar las respuestas, por el contrario, su labor principal es lograr que quien recibe el coaching descubra las respuestas por sí mismo.

Muchos entonces se preguntan si no es más fácil contratar un asesor que nos diga cómo y cuándo hacer las cosas, qué debo mejorar y cómo hacerlo, qué debo cambiar y de qué forma. Si bien sería más fácil, la naturaleza humana hace que nos comprometamos más con aquellos cambios que salen de nosotros mismos. Por lo que si el coach nos ayuda a descubrir el camino, nos involucraremos más en todo aquello que implique dicho camino.

¿Cuándo aplicar el coaching?

El coaching puede ejecutarse tanto preventivamente como para realizar correcciones a determinadas situaciones.

No se trata de utilizarlo sólo cuando las cosas han salido mal, por el contrario, puede ser un elemento muy positivo durante la rutina de trabajo de un equipo, pues ayuda a sus miembros a auto-descubrirse, autoevaluarse y por supuesto fijarse metas orientadas a mejorar como profesionales o como personas.

Por tanto, aunque hemos empleado las palabras “consultor” y “asesor” no debemos confundirnos, el papel de un coach es diferente, pero ciertamente son figuras que tienden a poseer habilidades similares y utilizar las mismas herramientas.

El coaching en una empresa debe:

  • Buscar la mejora de la efectividad y del desempeño.
  • Ayudar a sus miembros a lograr su potencial máximo, desarrollando las habilidades necesarias.

Por ejemplo, un buen coaching te puede ayudar a:

  • Determinar cómo gestionar mejor tu tiempo para lograr tus metas.
  • Definir cuáles son los siguientes pasos a realizar para progresar en tu carrera.
  • Establecer e implementar medidas para lograr un mejor equilibrio entre tu vida personal y profesional.
  • Analizar tus fortalezas y debilidades, así como oportunidades y amenazas, tomando las medidas consecuentes y trabajando en las habilidades que requieres para tener éxito.

Un coach puede ser alguien externo o interno a la empresa, tu jefe puede ser tu coach o bien puedes contratar un coaching externo o ser contratado por tu organización. Es muy importante que todos conozcan el papel del coach para que no haya malos entendidos en cuanto a las expectativas.

Si el coach es alguien interno, por ejemplo el encargado de una sección o el gerente, es importante que separe ambas funciones: su rol como administrador de su rol como coach. La ventaja en este caso radica en disponer de más información que un coach externo, lo cual también podría constituirse en una desventaja si no se maneja adecuadamente.

Un buen coach debe hacer que te preguntes a ti mismo y reflexiones, para así llegar a las conclusiones adecuadas.

Bases del Coaching

Si bien cada coach tiene su propio estilo de trabajo, en términos generales podemos hablar de ciertas pautas que son básicas para que el coaching pueda ser efectivo.

Confidencialidad y Confianza

El coaching se fundamenta en una relación de confianza y de confidencialidad entre el coach y el coachee (a quien se le está realizando el coaching). Piensa que en una sesión de coaching, el coachee debe abrirse, expresar sus sentimientos, sus miedos, sus ilusiones, pero para hacerlo debe confiar en el coach.

Sobra decir que el coach debe mantener confidencialidad sobre todo lo que escuche o diga al coachee excepto si lo que escucha es indicio de una ilegalidad o confirma que esa persona puede ir en contra de los objetivos empresariales. Un coach debe ser también sensible sin dejar de ser objetivo.

Guiar no dirigir a las soluciones

Un coach debe ayudar al coachee a encontrar la solución por sí mismo. ¿Quién mejor que el propio coachee sabe sus circunstancias y conoce sus opciones? ¡Nadie! Por eso, la labor de un buen coach es hacerle las preguntas adecuadas al coachee para que el mismo saque sus propias conclusiones. Un coach también puede hacer sugerencias o aportar información, pero la experiencia señala que las soluciones que vienen del mismo coachee tienden a ser más exitosas por la implicación que logran del mismo.

Una sesión de coaching no tiene agenda

¿No es esto un poco caótico? No, siempre y cuando se fije una meta para cada sesión. Esta meta nos permitirá tener algo en lo que nos enfoquemos sin perdernos en la conversación. Es importante centrarnos en un aspecto pero sin dejar de considerar al coachee como una persona, o sea de forma integral con sus sentimientos, emociones, vivencias y patrones de comportamiento.

El coach no juzga

Esto es algo muy importante, quien está recibiendo la sesión de coaching, no debe sentir en ningún momento que se le está juzgando, eso le generaría desconfianza y le haría cerrarse.

El coach y el coachee están al mismo nivel

Aunque el coach sea un superior jerárquico del coachee, en la sesión de coaching son iguales. Cada uno tiene un papel definido que seguir pero ninguno es superior al otro.

Otros aspectos interesantes del coaching

  • El coaching busca algún cambio, ya sea en la vida personal como profesional. Si bien se toman en cuenta las experiencias y decisiones pasadas, todo lo que surja de la sesión de coaching debe ser de cara al futuro, pensando en lo que se va a hacer.
  • La duración de una sesión de coaching es variable, sin embargo, no debe ser tan corta que no permita tratar bien el asunto, ni tan larga que tanto el coach como quien recibe la sesión pierdan la concentración y el enfoque debido al cansancio. Se recomienda desarrollar sesiones que duren entre una y dos horas.
  • Entre las técnicas más utilizadas en el coaching están:
    • Comenzar con preguntas abiertas para luego ir concretando a través de preguntas cerradas.
    • La escucha activa que como en cualquier actividad que involucre comunicación es de suma importancia.
    • La lectura y expresión a través del lenguaje corporal.
    • Resumir y repetir para comprobar que ambas partes han entendido lo mismo. Además, esto transmite al que está recibiendo el coaching una señal muy positiva: le están prestando atención.
    • Acordar deberes para que el coachee medite y trabaje el tema entre las diferentes sesiones.

Ejemplo de Coaching

Tu escritorio es un completo desastre, siempre está lleno de papeles, muestras, carpetas y cuando tienes que buscar algo pierdes mucho tiempo.

¿Cómo te afecta?

  • Mala imagen como profesional.
  • Desperdicio de tiempo al buscar las cosas.
  • Se te pasan fechas límites.
  • Trabajas incómodo por el desorden. Cientos de post it, papeles por todas partes, cajones repletos de documentos inútiles, etc.

Decides buscar un coach para que te ayude a trabajar ese estado de “desorden permanente” en el que vives en tu lugar de trabajo.

Algunas de las preguntas que un coach te haría para ayudarte a mejorar en este aspecto es:

  • Cuando recibes una carta u informe, ¿qué haces con él?.
  • Cuando estás trabajando en un proyecto pero sabes que pasarán algunos días hasta que vuelvas a tocarlo, ¿qué haces con él?.
  • Cuando quieres recordar algo, ¿qué haces?.
  • ¿En qué momento del día desechas los documentos que ya no deseas conservar?.
  • ¿Qué sistema de archivo utilizas?.
  • Si te piden un documento que no encuentras en tu caótico escritorio, ¿cuál es tu reacción? ¿Qué crees que piensa la otra persona de ti en ese momento?.

A partir de las respuestas a esas preguntas se obtiene un panorama general. Luego, el objetivo es ir hilando más fino hasta llegar a las conclusiones apropiadas.

Una reflexión final:
El coaching no es una moda, es el uso de gran variedad de técnicas orientadas a buscar solución a problemas antes de que se conviertan en algo serio, o bien orientadas a mejorar determinados aspectos en el ámbito tanto personal como profesional a través del desarrollo de habilidades y adquisición de destrezas.Si eres el coach, tu labor debe ser bastante cercana a la de un guía para que la persona que recibe el coaching analice y saque sus propias conclusiones de forma progresiva. Si eres el coachee, lo importante es tener una actitud abierta para que el coaching sea efectivo.

Si te ha parecido interesante, puedes compartirlo en redes sociales: