Asertividad: Una herramienta indispensable para la comunicación

por Sandra Monteverde

Trabaja con la gente, no en su contra

¿Qué es la asertividad?

¿Te consideras una persona asertiva? ¿Qué significa ser asertivo para ti? ¿Es ejercer tus derechos todo el tiempo? ¿O saber cuándo hay que dejar que otra persona u otra causa o resultado prevalezcan sobre lo que tú entiendes que es mejor?

Imagina esta situación y piensa quién se comporta de manera más asertiva: ¿Es un jefe que se queda hasta más tarde terminando la tarea de un empleado que tuvo que irse más temprano porque se ha enfermado su hijo pequeño? ¿O es el empleado que le explica a su jefe que no se preocupe porque en el correr de la semana, un día, vendrá más temprano a terminar lo que quede pendiente?

No siempre es fácil identificar los comportamientos verdaderamente asertivos y esto sucede porque la línea que hay entre la asertividad y la agresión es muy sutil. Para no equivocarte, piensa que la asertividad se basa en el equilibrio.

La asertividad requiere franqueza acerca de las necesidades y objetivos, pero siempre tomando en cuenta cómo puede afectar a los demás. El comportamiento agresivo se basa en ganar por sobre todo lo demás y a costa de lo que sea. El individuo agresivo no suele pedir nada, sino que toma lo que necesita.

En el ejemplo planteado anteriormente, el jefe estaba siendo agresivo, ya que puso por delante su necesidad de que el trabajo se culminara a costa de su propio tiempo libre. En cambio, el empleado demostró asertividad al reconocer que la labor debía terminarse, pero se comprometió a hacerla él mismo fuera de su horario habitual.

Ser asertivo no es necesariamente fácil, pero es una habilidad que se puede aprender. El desarrollo de tu asertividad comienza con una buena comprensión de quién eres y de tu autoconfianza. La asertividad ayuda a construir esa confianza en ti mismo, la afianza y fortalece y ofrece muchos beneficios y mejoras a nivel laboral y personal.

Características de las personas asertivas

  • Consiguen victorias más fácilmente, porque valoran al oponente y buscan rápidamente un terreno común.
  • Son mejores solucionadores de problemas, porque son capaces de hacer todo lo posible para encontrar la mejor solución.
  • Sufren de menos estrés, ya que están seguros de su poder personal, saben ganar y perder, no se sienten víctimas si las cosas no salen como estaban previstas ni tampoco se sienten amenazados.
  • Son quienes logran que se hagan las cosas, simplemente porque saben que es posible.

Ser asertivo implica ser justo y usar la empatía. La imparcialidad y el respeto son más eficaces que la intimidación y el acoso, ya que se suele obtener lo mismo que se da. La persona asertiva es apreciada por sus compañeros, lidera y obtiene resultados.

El desarrollo de la asertividad

Algunas personas son naturalmente más asertivas que otras. Si tu disposición tiende más hacia lo pasivo o incluso lo agresivo, es necesario que trabajes en las siguientes habilidades:

Valórate a ti mismo y defiende tus derechos

  • Entiende que tus derechos, pensamientos, sentimientos, necesidades y deseos son TAN importantes como los de todos los demás, pero recuerda que NO SON MÁS importantes que los de cualquier otra persona.
  • Reconoce, defiende y protege tus derechos.
  • Sé consciente que mereces ser tratado con respeto y dignidad en todo momento.
  • Deja de pedir disculpas por todo (hazlo cuando sea necesario realmente).

Identifica tus necesidades y deseos y busca la forma en la que éstos sean satisfechos

  • No esperes a que alguien “adivine” lo que necesitas.
  • Para desarrollar todo tu potencial es básico que te sientas apoyado, respetado y valorado.
  • Encuentra la manera adecuada de satisfacer tus necesidades sin por ello sacrificar las de otros en el proceso.

Reconoce que cada persona es responsable de su propio comportamiento

  • No cometas el error de aceptar la responsabilidad por la forma en que la gente reacciona ante tu asertividad. Si lo hacen con ira o resentimiento es un problema derivado de su falta de autocontrol.
  • Mientras las consecuencias de tus acciones no provoquen daño o violen los derechos de los demás, tú puedes decir o hacer lo que te plazca.

Expresa tus pensamientos y sentimientos negativos de una manera saludable y positiva

  • Permítete estar enfadado, pero siempre sé respetuoso.
  • Di lo que piensas, pero hazlo de tal manera de no herir los sentimientos de los demás.
  • Controla tus emociones.

Recibe las críticas y los elogios positivamente

  • Acepte los cumplidos con gracia.
  • Reconoce tu falibilidad, permítete cometer errores y pide ayuda si la necesitas.
  • Acepta la retroalimentación positiva: Puedes no estar de acuerdo pero jamás te enojes o pierdas el control.

Aprende a decir “no” cuando sea necesario

  • Conoce tus límites y disfruta de lo que haces.
  • Sé consciente de que no puedes complacer a todos y que eso está bien.
  • Haz lo correcto, según tus propios criterios.
  • Propón alternativas que te permitan conseguir tus objetivos sin dejar “heridos” por el camino.
  • Si consideras que algo no puede o debe hacerse di NO, es preferible un No tajante que dar cientos de excusas y perder el tiempo con subterfugios para finalmente llegar al No.

Las técnicas de comunicación asertiva

Hay una variedad de maneras de comunicarse asertivamente. Estas se pueden adaptar fácilmente a cualquier situación que tengas que enfrentar:

Declaraciones

Usa las expresiones “yo quiero”, “necesito” o “me siento” para transmitir afirmaciones básicas que te involucren.

Empatía

Antes de tomar decisiones trata de ver la situación desde el punto de vista de los demás. Así te será más fácil encontrar soluciones que satisfagan y comprometan a todos.

Escalada

Este tipo de asertividad es necesaria cuando tus primeros intentos para conseguir satisfacer tus necesidades resultan fallidos.

Se basa en la realidad de que cada acción tiene una reacción, y si le has pedido a tu empleado varias veces que termine con determinada tarea y no lo hace, el paso siguiente es recordarle las consecuencias de no cumplir con su labor.

Pide más tiempo

A veces, sólo necesitas unos minutos para aclarar tus ideas. Si eres una persona emocional o te ofrecen algo que realmente no sabes si quieres, sé honesto y responde a tu interlocutor que necesitas un tiempo adicional antes de dar una contestación definitiva.

Cambia los verbos

  • Emplea “inténtalo” en vez de “no podrás”.
  • Utiliza “quieres” en lugar de “necesitas”.
  • Di “podrías” y no “deberías”.

El “disco rayado”

Prepara con anticipación el mensaje que quieres transmitir y repite y recalca el contenido principal.

Ejemplo:

Te reúnes con tu equipo de ventas y le explicas que se debe aumentar los resultados finales del próximo mes en un 10 %. A cada excusa que te pongan, le das la explicación que corresponda, buscas las soluciones adecuadas y repites lo del 10%. No cedas y finalmente lo entenderán.

Consejo:

Ten cuidado con la técnica del disco rayado, porque si lo empleas con el fin de intimidar a alguien, caerás en la deshonestidad, la manipulación o el acoso y eso hará que tu credibilidad y prestigio queden en entredicho.

Scripting

Esta técnica consiste en la preparación de tus respuestas usando un enfoque de cuatro vertientes:

  1. El evento: Dile a la otra persona exactamente cómo ves la situación o el problema.

Ejemplo: “Juan, hemos coordinado los horarios de los demás para cubrir tus necesidades de entrar más tarde, ahora no puedes decirme que también necesitas irte más temprano.”

  1. Tus sentimientos: Describir cómo se siente acerca de expresar sus emociones con claridad.

“Juan, tu actitud me provoca frustración, ya que todos hemos puesto de nuestra parte para ayudarte y parece que tú no lo apreciaras.”

  1. Tus necesidades: Dile a la otra persona lo que necesitas.

“Necesito que seas honesto conmigo y me expliques cuáles son tus intenciones respecto al cumplimiento de tu labor.”

  1. Las consecuencias: Describe el resultado positivo si se cumple lo que tú quieres.

“Mi función es buscar soluciones y eso es lo que creía que había sucedido en nuestra última reunión cuando tú planteaste tu situación y estuviste de acuerdo con la propuesta de tus compañeros. Tú sabes muy bien que necesito que cumplas con las 8 horas de trabajo a las que te comprometiste y que eres muy valioso en mi equipo. Déjame darte un consejo Juan: Aprovecha esta oportunidad ya que tienes por delante una larga y exitosa carrera.”

Cuando queda muy claro qué es lo que has querido decir y no das lugar a malas interpretaciones o a que los demás deban “adivinar” tus deseos, es mucho más fácil conseguir tus objetivos.

Una reflexión final
Ser asertivo significa saber dónde está la delgada línea entre la afirmación y la agresión, y mantener el equilibrio entre ambas. Para ello es imprescindible tener autoconocimiento y ser consciente de que mereces alcanzar tus metas, siempre y cuando no dejes por el camino gente molesta ni hieras sentimientos.

Es posible aprender a ser asertivo o a desarrollar esta habilidad y, aunque esto no va a suceder de un día para el otro, mediante la práctica de las técnicas que se presentan aquí poco a poco aprenderás a explicar con claridad tus necesidades y deseos. A medida que tu asertividad mejore, también lo harán tu productividad y tu eficiencia.

Comienza hoy mismo, persevera y verás los resultados en muy poco tiempo. Comprobarás que ser asertivo te permite trabajar con los demás, realizar las tareas, resolver los problemas y encontrar soluciones, de forma más amable y con mejores resultados personales y colectivos.

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